Un libro presentado en cuatro lenguas (castellano, inglés, francés y catalán) que pretende ser una regla de referencia para el sector frutícola, que podrá encontrar en él las pautas comunes para la identificación real de los posibles problemas de la fruta desde su producción hasta su comercialización.
Con la publicación de esta obra los autores se han propuesto que la identificación de alteraciones en alimentos perecederos como son las frutas de pepita, resulte asequible a cualquier persona dado el abundante materia gráfico que se acompaña.
Si la producción de todo tipo de alimentos adquiere una importancia vital en un mundo donde más de la mitad de sus habitantes están mal nutridos, la conservación y la buena comercialización de los ya producidos es de una necesidad absoluta para intentar paliar los efectos devastadores que su escasez comporta.
En el proceso de producción, manipulación y comercialización, la fruta sufre toda clase de agresiones que merman muchas veces una detrás de otra las ya de por sí insuficientes producciones obtenidas y que día tras día se ven reducidas por múltiples plagas, enfermedades y toda clase de alteraciones que suelen ser mucho mayores en los países donde más la necesitan. Intervienen en este largo proceso una cadena de personas –desde el agricultor hasta el consumidor– que evalúan de una manera u otra la fruta producida o consumida. Muchas veces en esta calificación se emplean términos imprecisos, subjetivos y desiguales entre interlocutores que suelen acabar confundiendo más si cabe, a unos y a otros sobre la anomalía que en realidad sufren las frutas objeto de una opinión o reclamación. Este libro pretende ser una regla referencia para toda esa cadena que podrá utilizar unas identificaciones comunes que conduzcan a la clarificación del posible problema presentado.
Sobre la base de estudios anteriores y sobre todo por la verificación constante de las hipótesis, nos reiteramos que son básicamente cuatro los grupos que definen o agrupan el conjunto de enfermedades y alteraciones de los frutos de pepita en post–recolección.
• Daños de naturaleza infecciosa que son ocasionados por enfermedades que son capaces de general podredumbres por sí mismas, es decir, capaces de penetrar en el fruto por vías naturales bien sea a través de la epidermis, o a través de las lenticelas.
• Daños de naturaleza fisiológica que corresponden principalmente a fenómenos de senescencia en general.
• Daños de naturaleza fisiopatológica que son el resultado del impacto en la fisiología del fruto de acciones externas.
• Daños de naturaleza traumática o tóxica de evidente comprensión y que serán las fototoxicidades, los golpes y las heridas, que por otra parte constituyen el capítulo e mayor transcedencia que no siempre es entendido por los manipuladores de dichos productos. |